El refuerzo empieza por prestar atención a lo que sí ocurre
Cuando una familia está cansada, es fácil que casi toda la atención aparezca cuando algo va mal. Buscar momentos pequeños de cooperación cambia el equilibrio.
Sé específico
“Bien hecho” es agradable, pero “has guardado la mochila sin que te lo recordara” enseña exactamente qué conducta valoramos.
Privilegios y actividades también cuentan
Elegir la música, jugar diez minutos juntos, escoger el postre o decidir el cuento pueden funcionar mejor que comprar cosas.
No uses una meta imposible
Si para conseguir algo necesita una semana perfecta, probablemente dejará de intentarlo tras el primer fallo. Las metas pequeñas permiten volver a empezar.
Refuerzo útil: inmediato, concreto y alcanzable.
Fuentes de referencia
CDC · Capacitación de padres en manejo conductual ↗NICE · ADHD: diagnosis and management ↗¿Necesitas ideas concretas para casa?
La Guía Premium reúne 30 herramientas prácticas organizadas por situaciones.