No empezar la noche en el último minuto
Pasar de actividad intensa a dormir de golpe puede ser difícil. Crear un tramo de transición —recoger, higiene, actividad tranquila— hace más predecible el final del día.
La misma secuencia, aunque cambie la hora
No todas las familias pueden mantener horarios idénticos, pero sí un orden similar. El cuerpo y la mente reciben pistas repetidas de que el día está terminando.
Preparar lo que da vueltas por la cabeza
Si aparecen preocupaciones sobre el colegio o tareas pendientes, apuntarlas para mañana puede evitar intentar resolverlas en la cama.
Si hay problemas persistentes de sueño
Ronquidos, despertares frecuentes, somnolencia importante o dificultades mantenidas merecen consulta profesional. No todo problema de sueño se explica por el TDAH.
Objetivo realista: hacer la noche un poco más predecible, no convertirla en una rutina perfecta.
Fuentes de referencia
CDC · Capacitación de padres en manejo conductual ↗NICE · ADHD: diagnosis and management ↗¿Necesitas ideas concretas para casa?
La Guía Premium reúne 30 herramientas prácticas organizadas por situaciones.